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Un cierto panorama. Reciente fotografía de autor en España en Sala Canal de Isabel II

El imponente depósito de agua nos daba la bienvenida como si de una faro se tratase. Lo que un día estuvo rebosante de agua, hoy día fluye arte y nuevas tendencias. Es curioso como el tiempo cambia lo contenido, pero no así el continente y, aunque se manera metafórica, tampoco cambie de función.

 La semana pasada estuvimos nuevamente en la Sala de Canal Isabel II para visitar la nueva exposición que han inaugurado: Un cierto panorama-reciente fotografía de autor en España. Comisariada por Jesús Micó, esta exposición nos adentra a la fotografía novel de autor en España. Nos presenta una triple propuesta –exposición de fotografías, audiovisuales, y presentación de fotolibros- que pivota en la nueva generación de fotógrafos que será la del mañana, aunque, es también la de hoy. Con Un cierto panorama, el comisario nos deja claro que es una exposición abierta cuyo discurso no es hegemónico; la presentación de estos trabajos y estos fotógrafos es solo una selección de otras posibles, pero es representativo a su vez del panorama de la fotografía del autor. Por lo tanto, su visita nos va a recargar de actualidad, de nombres ya conocidos, otros no tanto, y con ideas generales de lo que está siendo la fotografía de autor en la actualidad.

Como ya hemos adelantado, el objetivo de la exposición es difundir y promover la fotografía de los noveles autores españoles, darles una visibilidad y presentarlos al público interesando en la fotografía. Para eso, Jesús Micó ha hecho de investigador y de comisario para presentarnos este panorama reciente. Para ello el método que usa es hacer gala de su objetividad/subjetividad entrelazadas.

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Jesús Micó explicando la exposición que comisaria

El origen de este proyecto parte en el 2015 cuando eligió a los 54 fotógrafos que formarían parte de la exposición y durante estos dos años, tras investigaciones y trabajo conjunto, se han visto reunidos en la muestra y en su catálogo. Los criterios de selección de estos fotógrafos han sido lo homogeneidad generacional, que todos pertenecieran aproximadamente a la treintena, y que, en ese entonces, su talento y trabajo no hubiera tenido el suficiente reconocimiento. De esto modo, la propia exposición les serviría como plataforma de promoción. Pero a su vez, el visitante se familiarizaría con las nuevos nombres y proyectos que se están dando lugar,  y aquí una de las ideas más interesantes, conocer a la generación que muy posiblemente dará de que hablar en el mañana. Conocerla y ver sus rasgos, sus convergencias y divergencias.

La exposición

La exposición tiene una triple dimensión indisociable porque son características a su vez de esta joven generación, o lo que es lo mismo según las palabras del comisario “tres formatos de presentación a los que aspiran la mayoría de los fotógrafos (…)”. Esto es: exposición de fotografías en pared, dos audiovisuales, y la exhibición de fotolibros.

En la exposición en pared, es decir, las fotografías colgadas en los muros del antiguo pósito, veremos las obras de seis fotógrafos seleccionados – Bego Antón, Teo Barba, Jon Cazenave, Elisa González Miralles, Jesús Monterde y Bernardita Morello. Tan solo seis para permitirnos ver una serie de obras concretas de algunos artistas y así escapar de la anécdota o de una gran cantidad de nombres e imágenes distintas que no nos permitirían ver la narración que hay en sus proyectos. De esta forma, quedan presentes el resto de fotógrafos en los audiovisuales, altísimamente recomendable, por ejemplo, el que se proyecta en su cúpula.

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Bego Antón

Estas tres dimensiones son a la vez tres horizontes dentro de los fotógrafos y además signos de esta generación. En primer lugar, con la pared se hace referencia al deseo y el fin de los fotógrafos, que es ver colgado su trabajo en una exposición. Con los fotolibros se hace referencia a la columna vertebral de estos fotógrafos, ya que si bien antes el fotolibro era uno de los fines, ahora es uno de los medios para conocerse. Mucho de estos fotolibros son autoeditados por los propios artistas y suponen una manera de presentar su obra a la par que darse conocer. El proceso de esta autoedición está controlado por ellos, lo que se presenta como una multidisciplinariedad y un selfmade muy en boga en nuestros días y en nuestra generación. El poder hacer de todo y llevar todos los procesos uno mismo.  En último lugar, debido a la coyuntura de hibridación de los formatos y a la tecnología, los fotógrafos no solo hacen ya fotografía fija, sino que deben convivir con lo audiovisual y ser también expertos en ellos.

 Vagabundear por el pósito: algunas muestras

La Sala del Canal Isabel II permite un acceso ascendente, ascendiendo al cielo y a una espectacular bóveda. Así íbamos subiendo, con una atmósfera de tensión producto de un sonido que envuelve la sala y da un claro bajo continúo a las imágenes que vemos. Así, en cada tramo, y en vuelta circular se pueden apreciar dos autores en cada planta y diferentes fotografías de su proyecto. En todas ellas la realidad, su subjetividad, mensajes que aprehender.

Vemos así algunos puntos convergentes y es la subjetividad imperante en todos ellos, la elección de temas en muchas veces sociales introduciendo matices sutiles dentro de una lenguaje quizá cercano a lo canónico, pero en el que se rastrean trazas de cogidos nuevos. De este modo tenemos a Bego Antón, que se interesa en el fenómeno del canine freestyle norteamericano, retrato a las dueñas con sus perros en fotografía y en un proyecto audiovisual. Es un documento de una realidad, pero con ciertas dosis de sarcasmo e irreverencia. Otro tema social y muy presente es el elegido por Elisa González Miralles con Wannabe, que se podría considerar casi como una instalación y explora el fenómeno babydoll en Japón y la creación de mujeres (y en menor medida hombres) a la carta, denunciando la cosificación en el mundo occidental, mientras que también da un paso más lejos al  tomar la complejidad de esta cuestión presentando a chicas reales jóvenes, a las muñecas y, en último lugar, a mujeres operadas que quieren parecerse precisamente alas muñecas y ser eternamente jóvenes y canónicas. Por cierto, no se pierdan al pez globo paseándose entre ellas.

La fotografía parte de lo real, y en el caso de Teo Barba es doblemente real. Con su proyecto Real (2013-2016), el fotógrafo visita territorios y reales sitios de Madrid y los fotografía. Sin embargo, el código de valor es trastocado y la realidad se presenta no como algo de realeza monárquica, sino con esa patina de imperfecto que la impregna. Todas sus fotografías contienen algo incómodo, algo evitable pero que ha sido elegido, es sarcástico y un poco ácido. Pero todo parte de la realidad.

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Teo Barba

Otra realidad muestra que la lente contempla es el abandono del mundo rural y la epopeya de los que allí alguien afanados y hacendosos a las labores que llamamos de antaño pero son actuales y presentes. Jesús Monterde relata la aldea, sus labores, pero desde el punto de vista sórdido e incómodo con unas imágenes fuertes, que a nuestro entender, también se revelan contra la visión poética y amable de las aldeas como refugios de calma y paz. Elige el camino de las oscuridad y lo punzante para relevar el abandono.

Futura generación que es ya la nuestra

La selección se hizo en el 2015, y aunque no gozaban de reconocimiento, a lo largo de estos años algunos de ellos sí que han cobrado relieve, como los ejemplos anteriores como Jon Cazenave o Bego Antón, o Juanan Requena, entre otros muchos. Así que se ha ido confirmando como el tiempo va sacando en relieve a esta generación, que aunque no están todos los que están produciendo actualmente, sí es una buena muestra de fotógrafos y de sus rasgos distintivos con la generación anterior. Para poder decir que se trata de una generación, Jesús Micó presenta esa coyuntura histórica que explica sus signos identificativos: la fotografía digital y el uso de internet que crea el nuevo paradigma visual contemporáneo; la crisis económica y los nuevos retos que ocasiona como el fenómeno selfmade que daría para muchos posts en este blog; una posibilidad educativa mucho mayor y multidisciplinar no solo en arte sino también en ciencia y en humanidades.

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Estos tres puntos desencadenan cinco signos principales para los jóvenes. Por un lado esa educación y la posibilidad de acceder al extranjero tanto en internet, como estancias fuera produce una internacionalización de los temas y de las influencias. Dentro de las nuevas tendencias lo colectivo y el trabajo grupal se presenta en fotografía también con creación de apoyo y trabajos colaborativos en proyectos y colectivos donde se diluye la autoría individual, en pos de una colectiva. Por otro lado, también fruto de esa crisis económica y esa oleada de “hazlo  tu mismo”, los fotógrafos, al igual que periodistas, escritores y otros artistas, pensamos nosotros, tienen que controlar todo el proceso desde la creación de sus páginas web, la autopromoción y estrategias de márketing entre otras. En ese sentido, y unido con el fenómeno de la autoedición, los fotógrafos crean desde el principio fotolibros, columna vertebral según el comisario, que sirve para darse a conocer, pero también influye mucho en su obra, ya que le confiere de una narrativa. Y precisamente esta nos conduce al último punto, que estos fotógrafos, a causa de esto, están obligados en parte a trabajar en proyectos.

Conclusión

Es una exposición que versa de lo actual, pero que tiene una proyección hacia el futuro al presentarnos a los posibles nombres que jalonarán el mundo de la fotografía de autor en un porvenir no muy lejano. Bien hilvanado, el planteamiento de la exposición está perfectamente atado y se consigue adentrar por los vericuetos de la fotografía novel. Es una exposición para dejarse sorprender y para poder vagabundear por los nuevos caminos de la fotografía. Una fotografía que tiene en común esa mirada extraña, ese partir desde el presente y lo real para un discurso intelectual que lo acompaña al igual que está muy presente un punto ácido e irreverente que no deja indiferente.

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2 pensamientos en “Un cierto panorama. Reciente fotografía de autor en España en Sala Canal de Isabel II

  1. muchísimas gracias por tan excelente post!!!!. Me lo acaban de pasar y lo acabo de ver. PD: Hay una errata en el nombre de un autor, el nombre correcto es Jesús Monterde. Pero mil gracias por tan buen artículo descriptivo.

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    • Gracias a tí Jesús por tan buena exposición. Y también por pasarte, comentarnos y desvelar ese lapsus-errata (ya está más que corregido).
      ¡¡saludos!!

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