Libros/Reseñas libros literatura

Reseña de “La Cocina de Marguerite”

¿quieren saber por qué cocino? Porque me encanta…Es el lugar más antinómico a la escritura y aún así uno está en la misma soledad, cuando cocinas, con la misma inventiva…uno se convierte en autor…(….)” (página 16)

Al cocinar todos nos convertimos en autores. Mezclamos los ingredientes, removemos la masa, vigilamos la temperatura y adaptamos recetas. Estos procesos, juntos otros muchos, dan como resultado una pequeña obra de alquimia que lleva nuestro sello, nuestra autoría. Lo que apuntaba Marguerite Duras, cuyo fragmento inicia esta reseña, es precisamente lo que para ella significaba cocinar, algo que la encantaba pero a la vez que se mueve entre la soledad y la creatividad, elementos que más gustaba del oficio de escribir, aunque también le suponía un refugio lejano donde pensar en sus allegados y darse la oportunidad de demostrar su querer.

ORIGINAL-margyorit_dyuras-4.jpg

Marguerite Duras en su casa, fotografía de Boris Lipnitzki, 1955.

Esta y otras reflexiones se encuentran en La Cocina de Marguerite editado por Sd· Edicions en 2015, que supone la traducción y la introducción al público castellano de la edición original francesa de La cuisine de Marguerite (Éditions Benoît Jaco) editado en 1999. Se trata de una especial publicación que propone una incursión a la intimidad y la cotidianidad de Marguerite en ese lugar. La cocina está compuesta por una selección de recetas que la consagrada autora del El Amante apuntó y redactó en lo que ella llamaba “el cuaderno del camión” junto con extractos de entrevistas y de sus publicaciones en las que hace referencia al acto de cocinar, además todo acompañado por una selección de fotografías de sus cocinas, sus salones y fotocopias de sus papeles con su letra y sus tachones. Es adentrarse totalmente en su cocina, tanto a lo que cocinaba, como en lo que pensaba, en qué espacios y, sobre todo descubrir, de otra manera, parte de la personalidad de la autora.

Con este libro, como hemos avanzado, podemos descubrir muchas cosas, pero no se crean que vamos a aprender mucha cocina, aunque quizá sí que podríamos intentar algunas de las recetas al estilo Duras como el “arroz cocido”, del que estaba convencida que sabía cómo hacerlo perfecto, el “Curry del estilo de Reunión”, incluso, los más avezados en la cocina podrán intentar “Las pelotitas de la abuela de Michèle Muller para los picnic en la isla Santa Margarita y los paseos por el mar”. 

Duras0008-copia.jpg

La cocina de Neuphle-le-Châteaur, fotografías propiedad de Catherine Faux y Jean Mascolo.

La escritora cocinaba bien como ella sabía y así lo reconocían el resto. Se podría decir que hacía una comida de batalla, no una alta cocina, pero sí una cocina del día a día, una cocina de elaboración larga  durante horas si había tiempo y sentarse a esperar con un cuaderno y entregarse a la escritura y a sus pensamientos. Se nota, en las recetas mostradas, parte de su biografía, ya que muchas de estas recetas son indochinas, vietnamitas y de otras regiones cercanas en donde pasó su infancia y juventud. Por otro lado, destaca también la cocina francesa, país donde pasó su madurez. Así, estas características culinarias completan parte de la biografía de la autora y señalan el reflejo de sus vivencias a través del recetario. De esta manera pienso: ¿cuánto deja de nosotros todo aquello que tocamos y escribimos? Por otro lado, las recetas se contaban, se explicaban y se daban a otros, así,  el recetario resulta una sedimentación de recetas dejadas por otras personas, de relaciones con otros, como lo fue por ejemplo para la autora la de “Las albóndigas de la Griega Melina”.  En algunas de estas recetas faltan datos o son esquemáticos, pero en otros casos el texto se extiende y deja ver su sentido de humor, su vigor o simplemente termina aportando reflexiones íntimas que llegaba a la hora de cocinar o que se suscita con entre fogones, y  que son lo más valorado sin duda de este libro que reseñamos.  A veces son tímidos adornos, como frases susurradas aunque tajantes:

El bistec. Siempre sale mal, como la tragedia. Pero a niveles distintos. Y como para la tragedia, siempre se puede intentar”(página 31).

En otras ocasiones es una declaración en sí, con objetivos distintos más allá de dejar constancia de una receta o que en su redacción saliera a flote parte de su inventiva, ingenio o humor, sino también un ejercicio en sí de escritura que partía con algo relacionado a la cocina pero ni pretendía capturar una receta, como su escrito  del contenido de los cubos de basura o como cuando escribe sobre una sopa sin nombre y sin ingredientes con el objetivo de capturar su esencia:

“Tuvo que ser inventada en una comarca occidental una noche de invierno por una mujer todavía joven del a burguesía local que, aquella noche, le horrorizaban las salsas grasientas -y sin dudas más cosas- pero ¿lo sabía?(…)En las casas su olor se expande muy rápido, muy fuerte, vulgar como la comida pobre, el trabajo de las mujeres, el sueño de las bestias, el vómito de los recién nacidos. Se puede no querer hacer y después hacer esta sopa, sí: entre estas dos voluntades, un margen muy pequeño, siempre el mismo: el suicidio” (página 51).

Acompañando las recetas aparecen fragmentos de libros como La vie matérielle, o Madame Dodin que formó parte de sus historias, así como entrevistas y comentarios de la propia Marguerite. Estos aportes de textos, sean de sus obras sean transcripciones de su voz, vienen a ser un apoyo a los propios textos de sus recetas que ahondan un poco más en la cuestión y permiten redondear más el pensamiento de Duras. Así, aunque no estuviera en su recetario original, entendemos la dimensión emocional de su cocina a través de su propia visión. Este era un lugar en el que disfrutaba, que le vinculaba a su hogar, y por otro lado el acto de cocinar le daba la oportunidad de acercarse al otro, de mostrar un afecto hacia el otro, una manera de mostrar el querer.

 

Duras0001-1.jpg

La ocina de Neuphle-le-Château, fotografías propiedad de Catherine Faux y Jean Mascolo.

Quizá para comprender mejor el libro, y la visión de una Margueritte cercana, vinculada al otro a través de la cocina, a sus recuerdos, sea atendiendo a algunas de sus circunstancias de la edición del libro y quienes toman los fragmentos y los seleccionan. Se sabe que ella misma quería incorporar parte de sus recetas a un libro que publicó, aunque se quedaron fuera, no obstante fue su hijo Jean Mascolo quien lo hizo a finales del noventa según creemos y cuyas pruebas remitimos.  Aquí comenzaría una parte que nos acerca también a parte de la vida íntima de la escritora. Es conocido para los que conozcan la biografía de Marguerite, que los últimos años convivió con Yann Andréa, un antiguo admirador y escritor, alguno que otro afirman que se trataba de casi un imitador del estilo de nuestra escritora protagonista de este escrito. Al tiempo de fallecer la escritora, el mencionado Jean Mascolo, hijo de Duras con su amante Dyonis Mascolo, pidió a Andréa los documentos del recetario de su madre para poder realizar un libro donde estuvieran sus transcripciones. Yann se negó arguyendo, según dicen, que no publicaría nada de Duras de poca calidad y hacer un recetario sería una falta casi de respeto a la carrera de escritora. Las malas lenguas aseguran que terminaron enzarzados en una pelea. Finalmente, hay varias pruebas que Jean se salió con la suya y este libro es el resultado. Las fotografías del libro, por ejemplo, la mayoría son propiedad de Jean Mascolo. Michéle Kastner, quien fue encargada de seleccionar los textos y los fragmentos de entrevistas, debidamente señalado en la edición del libro, resulta ser la asistente de Mascolo. Por si hay un mayor lugar para más la dudas, la edición corre a cargo de ambos. Curioso que un libro tan íntimo también refiere en cuestiones tan personales y complicadas como peleas, problemas legales, etc. Nos preguntamos si este libro es un homenaje a su madre o bien una forma de presentar una Margueritte más desconocida al público y a la vez más cercana. Quizá ambas. Quizá nada que ver.

 

DSC_0732.jpg

La lista de imprescindibles en la cocina redactada por Marguerite  y aportada como anexo del libro.

Lista de imprescindibles en la cocina de Marguerite, un anexo del libro.

En definitiva el librito, es un conjunto de pequeñas joyas, ya sean los fragmentos, ya sea el propio recetario, que nos harán acercarnos un poco más a la autora y por otro lado reflexionar nosotros mismos en torno a la cocina y el acto de cocinar. Por otro lado  resulta imprescindible para quienes guste la autora, ya sea sus libros o su apasionante biografía. Es muy cortito y se lee un casi un suspiro y ciertos fragmentos terminan siendo paladeados -palabra precisa para un libro situado principalmente en una cocina- durante horas, con placer. Lo negativo es que se hace tremendamente corto, tanto en páginas como en fragmentos. 

Hay otros libros que resultan semejantes y que destacamos por si se os ha abierto la puerta de las apetencias de libros similares. Así, Sonia Montenico y Michèle Sarde compilan y editan La mano de Marguerite Yourcenar. Cocina, escritura y biografía. Cuaderno de Recetas (1850-1987). Otro caso, esta vez escrito por la propia Alice B. Tocklas, es decir la autora ya que no es una recopilación póstuma: El libro de Cocina de Alice B. Tocklas , bien podría constituir su propia voz y su legado no la (auto)biografía que le hizo su querida Gertrude Stein, aunque también recomendable, claro.

Datos técnicos:

Nombre: La Cocina de Marguerite
Editorial: Sd·Edicions
Año de publicación: 2015.
Número de Páginas: 65.

Más info:

http://www.elcultural.com/revista/letras/Marguerite-Duras/12958

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/08/08/actualidad/1407454897_413673.html

https://www.youtube.com/watch?v=TPiv0EKzd8k&list=PLePutJmgOc8fXnnPOHMksGhqUHxrHT_24

                                         

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s